Latigazo

No empezó el año como queríamos. Otro latigazo del Covid volvió a poner en relantí muchas actividades. Unas por ausencia de consumidores temerosos de formar parte de la enorme legión de contagiados; otras por falta de trabajadores que debieron entrar en una cuarentena, ventajosamente de menor duración.


Sea como sea, se ve a las ciudades como en temporadas de vacaciones o feriados largos sin los beneficios de estos cuando florecen ciertas labores o empresas que dan vida al ciclo.


La esperanza descansa en los diversos vaticinios científicos conocidos sobre la lenidad general de esta variante y su aparente corta vivencia que, para algunos, crucemos los dedos, es señal de la decadencia de la pandemia y la posible inicición de una etapa menos traumatizante que la catalogan como endémica.


Precisamente eso señalan las predicciones hechas para este año, cuyas estimaciones de crecimiento del PIB mundial van entre el 4.1% (Banco Mundial) y 4.5% (diversas fuentes privadas), con una America Latina en el mediocre 2.6%, acompañados por vez primera en cuarenta años de una inflación (otro latigazo) salida del rango controlado durante este largo período que ha puesto en guardia a las políticas económicas que se ven ante una encrucijada para mitigarla antes de que se convierta en un tema crónico, amenazante de la estabilidad general de las estructuras económicas por la incubación de otros problemas como una recesión que conviva con altos endeudamientos auspiciados, con razón, por las crisis conocidas que los patrocinaron con bajas tasas de interés y una política monetaria generosa.


Para el Ecuador que va camino a reencontrarse con los equilibrios fundamentales, este inicio molesta, pues requiere de un enorme esfuerzo de la inversión privada para crecer a tasas que estén acorde con el vigor necesario para reducir los daños sociales y, ese ambiente ojalá se lo consiga recuperar pronto para ir en el reencuentro de la confianza que se extravió hace rato.


Colaboración

Diario El Comercio

21 de Enero del 2021