Inquietudes nacionales

La mayoría de candidatos a la presidencia habla de renegociar las condiciones con el FMI. ¿Esto es viable o se trata de demagogia para ganar votos?

Lo que interesa conocer es la sustancia del planteamiento para comprender la dimensión de la presunta revisión; y, eso no está claro aunque se presume lo que buscan (no hay que ser genios para darse cuenta): liberarse de los compromisos que implican sustentar una política económica enmarcada en los equilibrios fundamentales. Es decir, soltar las amarras y volver a poner al gobierno en una situación financiera que le oblige a aumentar impuestos, contraer más deuda, tomarse lo que queda de los ahorros nacionales o emitir fraudulentamente dinero.

Hay que añadir un tema fundamental: el enorme déficit de financiamiento de la economía nacional (casi 8 000 milllones en 2021) depende en gran medida del acompañamiento que le ofrezcan al pais los multilaterales, con el FMI de pivot; y, cualquier desaliñamiento sin sustento técnico o reflejo de una visión ideológica y maniquea, le dejará al país nuevamente huérfano de apoyo internacional.

Todo esto, mirado dentro del modelo de dolarización lo que anuncia es la posibilidad de perder el horizonte de recuperación económica, estrangular al país y ponerlo en la disyuntiva de abandonar el esquema de manejo monetario con sus incalculables consecuencias.


¿Qué tan prácticas son las ofertas de campaña para solucionar uno de los más grandes problemas socioeconómicos del Ecuador en este momento: la falta de empleo?

El motor de la economía es la inversión. Sin ella, no se puede ofrecer trabajo a los habitantes de un país. Insisto: Inversión y Empleo son las dos caras de una misma moneda. Se necesitan mutuamente y ninguna puede prescindir de la otra. Por lo tanto a las dos hay que tratarlas con mucho cuidado buscando construir un ambiente propicio para su entendimiento y crecimiento.

La vieja lucha de clases no construyó bienestar pues se sostuvo en hipótesis equivocadas sobre la funcionalidad del sistema económico moderno. Hoy, está claro que estos dos elementos del mundo deben articularse de manera complementaria para ofrecer réditos a las dos partes. Por supuesto, se requiere respeto a los derechos de cada parte, sostenibilidad de las reglas de juego (normativa laboral y política económica predecible, confiable y equilibrada), trato justo con reconocimiento del aporte de las partes (aplicación del concepto de productividad), tecnificación de la mano de obra.

Con todo esto como telón de fondo, las propuestas que se han visto, con las debidas excepciones, carecen de sustento con las bases del desarrollo de los pueblos y, más bien, expresan esa funesta tendencia política mentirosa que busca nutrirse de la ingenuidad de una parte de la sociedad especialmente vinculada con los estratos en los cuales existe lamentablemente insuficiencia de recursos y bajo nivel cultural.

¿La propuesta de bajar el IVA o cobrar menos impuestos de muchos candidatos deja en cuestión a la caja fiscal y al financiamiento? ¿Cuánto de esto es viable en la política y la economía real?

Para evaluarlas es indispensable conocer el cuadro completo de decisiones que las acompañan pues, con menores recursos el gobierno deberá realizar recortes de gastos superiores a los que le correspondería hacer si no se toman estas medidas. Pensar que al reducir estos impuestos se va a generar mayor consumo y neutralizar la caída de las recaudaciones, es una hipótesis que no tiene sustento en investigaciones hechas y peor en la situación actual. Por lo tanto, la respuesta contiene un repregunta: ¿Qué rubros de gastos adicionales van a estar sujetos al recorte y como piensan ejecutarlos?

Si la idea es reducir el tamaño del Estado, lo cual es deseable, la forma responsable de hacerlo es con planteamientos integrales de tal forma que el pais pueda comprender la línea de acción de esa política económica y por supuesto su viabilidad.

Lo que si es necesario es reconstruir toda la estructura tributaria, pues existen muchos impuestos, deducciones, excenciones que lo hacen inconsistente, tarea que puede implicar eliminación de algunos y revisión de otros, pero bajo la lupa de tener un claro mensaje de atracción de la inversión privada que lleve consigo la creación de nuevas fuentes de empleo. Por lo tanto, no es bajar por bajar o subir por subir impuestos, sino adecuarlos a una estructura pública funcional, eficiente, transparente que no signifique una sobre carga para las actividades privadas.

¿Cree usted factible que el gobierno monetice, es decir reciba dinero poniendo en el tablero CNT, Banco Pacífico, Sopladora, Coca Codo Sinclair o Tame?

No tengo claro si todas esas empresas o proyectos sean atractivos hoy para los inversionistas privados y bajo que condiciones se las puede negociar dentro de las limitaciones impuestas por la constitución. Lo que si creo es que es necesario definir el papel del Estado en la sociedad y de ahí extraer que actividades deben volver al sector privado y cuales mantenerse, bajo un régimen muy estricto de evaluación de resultados, dentro del ámbito publico.

No creo que es momento para ejecutar este tipo de operaciones, en especial en campos como el bancario, pues las condiciones de valoración no le conviene al país. No se si exista interés en las hidro, pero de seguro el proceso debe significar una reducción de costos y por supuesto del precio de este servicio a los consumidores.

Uno de los propósitos del empréstito de USD 3 800 es comprar deuda de China. ¿Cuánta deuda está China dispuesta renegociar o bajar tasas de interés y extender plazos?


Entiendo que ese sería el monto máximo. Si China quiere mantener las operaciones debe por lo menos igualar la propuesta de los EEUU.