Inquietudes nacionales

1.- El Gobierno ha reconocido parte de la deuda pública que tiene con el IESS y ha realizado un primer pago de estas obligaciones. Ahora el contexto económico es medianamente favorable porque existe reducción del déficit por mayores ingresos, pero ¿este reconocimiento de deudas con dicha entidad puede ser sostenible a largo plazo?

De lo que se ve en las cuentas fiscales, la corrección del déficit sigue como tarea que debe completarse. Sin duda se ha avanzado y logrado poner a la situación del presupuesto en un estado menos dramático, pero las revisiones de los estados económicos del IESS han demostrado que los valores reales de su desfinanciamiento son superiores a los conocidos y por ello el déficit fiscal ha tenido que ser recalculado. Aumentó en valores cercanos a los 600 millones cada año desde el 2017, estando pendiente el trabajo de revisión de los años anteriores.

Con esto en mente, el pago hecho esta semana corrresponde a una primera liquidación con el Fondo de Salud, que es el que mayor acreencia tiene pues atiende a nombre del gobierno a pacientes de enfermedades catastrróficas, a jubilados y familiares de afiliados que no aportan. Está por verse el valor final que lo está trabajando una comisión mixta del IESS y del MEF.

De otro lado existe la deuda del 40% de aporte por las jubilaciones que entiendo ya tiene una cifra preliminar acordada. Ahora bien, para el futuro estas obligaciones (salud y pensiones) tienen una tendencia creciente y será necesario evaluar las implicaciones que se deriven de su mantenimiento. Es un tema delicado, muy sensible e importante que deberá merecer la búsqueda de un solución consensuada.

2.- ¿Cuáles son las opciones que tiene el Gobierno para ir reduciendo el déficit fiscal, no recurrir a nuevo financiamiento externo y, a la vez, cumplir con los atrasos que tiene?

Las puertas de mayores impuestos o endeudamiento público creciente están cerradas o por lo menos serán muy dificiles de abrirlas. La relación con los multilaterales será vital cuidarla. La tarea fundamental camina por la linea de racionalización de gastos marcando con mucho acento en la eficiencia de su uso. Selección estricta de prioridades sociales. Transferencia de ciertas areas al sector privado. Racionalización de los subsidios en destino, monto y duración. Y por el lado de los ingresos la lucha contra la evasión.

Mientras más dinámica sea la economía y el sector privado mantenga una actitud vibrante, mejores ingresos existirán, pero la disciplina fiscal debe estar asegurada para que ello ocurra.

3.-En cuanto a las negociaciones del TLC con México ¿Cuál debe ser la posición del Gobierno sobre la inclusión de la oferta exportable (camarón, atún y banano) que actualmente entrampa los avances de las discusiones?

Son tres productos fundamentales que no pueden estar fuera del acuerdo. Es preferible suspender las negociaciones a tener un acuerdo con restricciones absolutamente inadmisibles. Las negociaciones tienen márgenes de maniobra tolerables y previsibles, que me parece en este caso rebasan esa línea y se colocan en un plano de inejecutabilidad. La apertura económica no es una panacea absoluta sino un instrumento que debe ser utilizado con criterio estratégico.

4.-¿Cómo influye que Ecuador mantenga su posición frente a las prioridades comerciales del país, para futuros acuerdos comerciales, por ejemplo con China o Israel, que también están en la mira del Gobierno?

Todos los acuerdos comerciales de un país guardan consistencia entre si pues debe demostrar la linea de ejecución de la política económica racionalizada por las ventajas que se pueden obtener y la minimización de las amenazas que la apertura trae consigo. Las exclusiones comentadas en la pregunta anterior, rompen esa línea y confrontan directamente con los intereses de la comunidad nacional. Sería deplorable que aquello ocurra pues crearían un antecedente muy dañino para estos sectores de mucho valor para la producción y el empleo.

Colaboración

Diario El Comercio

05 de junio del 2022