Inquietudes nacionales

¿Cómo debe afrontar el próximo gobierno la situación de la Caja Fiscal y las deudas por pagar: Gobiernos Autónomos Descentralizados, ¿los recursos de la nueva Ley Intercultural que llegó sin financiamiento, pagos de sueldos del sector público?

La situación de la caja fiscal es la que es. No cambia por el hecho de que se inicie un nuevo período democrático. Pensar en que las cosas en un santiamén serán diferentes por este hecho político es hacerse ilusiones. Pensar que con el tiempo las perspectivas pueden cambiar si puede tener sustento, pero aquello requerirá de un compromiso firme del gobierno y de la sociedad de someterse a una disciplina de gasto concebida con dos criterios: capacidad razonable de contribución de los ciudadanos y las empresas y, utilización responsable por parte de las entidades públicas de esos recursos en fines socialmente trascendentes.

Por lo tanto, pedir al gobierno que se ponga al día en sus obligaciones de manera inmediata es desconocer la realidad de las finanzas públicas, pues el déficit, que persistirá por algún tiempo, mientras no encuentre fuentes razonables y adecuadas de financiamiento, producirá acumulación de atrasos y sin duda recorte de proyectos y otros gastos.

Los municipios y otras entidades públicas que se nutren de una parte de los recursos del presupuesto del Estado saben muy bien que las cosas han cambiado dramáticamente y les corresponde sumarse a la cruzada nacional de racionalización de los gastos. Por ley reciben menos y por el atoro general de la caja fiscal sus emolumentos, al igual a los de otros actores se atrasan. Bajo estas condiciones, aumentar sueldos (entre otras linduras) como lo aprobaron en la ley de educación intercultural, es una irresponsabilidad sin nombre. Pedir que les paguen de inmediato a los municipios y otras entidades todos los atrasos y además deje de percibir el IVA que ellos cobran, es otra monstruosidad atentatoria contra la estabilidad fiscal y la viabilidad de la dolarización.

Con esto no se quiere, ni pretende sugerir la negación del derecho a la atención de estas obligaciones que para su solución deben ser reprogramadas dentro de un horizonte que lleve las cosas a un punto de manejo que no rompa el frágil equilibrio por el que transita el sector fiscal. De otra manera, digamos, por ejemplo que se presiona para que estas inconsultas leyes se cumplan, ¿estarán los municipios, entidades públicas y más que nada el país dispuesto a que se lo haga abriendo un hueco mayor de desantención con el IESS, la salud, otros servidores públicos, la seguridad?; o, ¿será que pretenden llevar al gobierno a una esquina para que emita fraudulentamente moneda y de esa forma salga de la camisa de fuerza de la dolarización?

Conciliar los objetivos, remar en la misma dirección, compartir limitaciones es la única forma de reconstruir la economía y de manera precisa la política fiscal.

¿Qué debe hacer el nuevo gobierno frente al IESS, las pensiones jubilares, la deuda del Estado y la garantía de tener seguridad social en el tiempo y con pensiones adecuadas a los que tanto han aportado? ¿ Reformas?

Lo que está muy claro es que tal como está el IESS no hay como seguir. Está a puertas de no disponer de recursos para cumplir sus obligaciones y, eso no puede ni debe ocurrir. Las repercusiones son inimaginables. Es un pilar básico de la economía de bienestar cuya supervivencia no puede estar en entredicho.

Las causas son varias y son una combinación de la irresponsabilidad política de su manejo y el inadecuado diseño deformado por decisiones administrativas inconsultas, además de abusos en el uso y destino de los recursos. Por lo tanto, en una apretada síntesis, la solución de este problemón camina por dos etapas: una temporal de activación de ciertas medidas que mitiguen el déficit de caja, reordenen la adminstración, mientras se concibe una reforma que ataque las causas que le han llevado a esta postración. Lo que se sabe, es que el déficit del sistema de pensiones, traído a valor presente equivale a casi el 140% del PIB y que ni con el 40% de aportes del gobierno se lo puede cubrir.

¿Cómo debe ser la relación del próximo gobierno con la comunidad internacional? El presidente electo promueve una reforma tributaria desde el primer día de su mandato. ¿Qué enseñanzas deja la violencia registrada en Colombia por intentar ampliar la base tributaria?

El país debe buscar un claro entendimiento de las complejidades de su economía, de los daños sociales, del reto de la pandemia para configurar un set de decisiones que los resuelvan de una manera sostenida, con solidaridad y perseverancia. Sin esta base política, pedir que el gobierno actúe de manera solitaria, no llevaría a conseguir la salida de este entrampamiento. Líderes políticos, sociales, empresariales tienen la palabra.

Comente la baja del riesgo país, ¿cómo puede beneficiar al Ecuador?

Es un anuncio de los mercados de mirar al pais con una mejor perspectiva. Nada más. No hay que sobrevalorar el mensaje. Hay que trabajar para que con los hechos ese indicador caiga más, mucho más, para que también caigan las tasas de interés internas, ingresen capitales y la colectividad cuente con recursos para invertir, exportar y consumir, en su orden.

¿Cómo se pueden crear más fuentes de empleo y hacerlo en breve tiempo?

No hay fórmula que lo consiga a esa velocidad, pero eso no quiere decir que no hay que enfrentar el tema con seriedad. Sólo cuando el país ofrezca seguridad jurídica, estabilidad política (no solo en términos de cambios en puestos de gobierno, sino de mantenimiento de reglas y normas) y tenga cuentas fiscales ordenadas, podrá ser un imán importante para la venida de inversiones y creación de empleos.

Colaboración

Diario El Comercio

08/05/2021