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Inquietudes nacionales

¿Son creíbles las cifras que ha presentado en estos días el Presidente Lucio Gutiérrez sobre la economía ecuatoriano? ¿La economía está bien y la política mal?


Los datos aportados por el BCE sobre el comportamiento de la economía en el segundo trimestre de este año determinan un aumento del 10% con relación al mismo período del año anterior, lo que también significa un crecimiento del 1.6% frente al primer trimestre del 2004.

En este comportamiento el sector de mayor incidencia es el petrolero, aunque se aprecia también una convalecencia en las actividades agropecuarias.


Las exportaciones siguen marcando el paso de las actividades nacionales pues representan el 84% del aumento del PIB, a lo cual se suma el fortalecimiento del consumo de hogares que se ha visto fuertemente favorecido por la gran declinación de la inflación. Los niveles de ocupación también reflejan un repunte, a lo que se une la estabilidad salarial.


Entre los indicadores presentados hay una consolidación de los volúmenes crediticios cuyo comportamiento expansivo es elocuente, lo que viene acompañado por la reducción de las distintas tasas de interés que existen en el mercado. Esta evolución permite avizorar una etapa de generación de inversión.


En un apretado resumen, se puede ver que sigue la tendencia de crecimiento con estabilidad y con los sectores externo y financiero en línea. El único campo que sigue corcoveando es el fiscal, pues en el país todavía no se entiende su papel y responsabilidad.


El problema de mayor visibilidad es el político que sin lugar a dudas traerá consecuencias negativas a toda la colectividad. La “calidad” de la política ecuatoriana se ha venido a menos a lo largo de esta ya larga y sostenida etapa democrática. No se discuten tesis o principios. No se proponen políticas con razonamientos consistentes, sino que se busca la agresión, la confrontación personal. Los partidos políticos tienen una responsabilidad directa e ineludible en lo que ocurre y en las secuelas para toda la sociedad. Con este ambiente se arremete contra los desprovistos de defensas, y esos son los de las clases populares.


¿Hasta cuándo va a durar un precio tan alto del petróleo?


Los precios internacionales de este hidrocarburo han aumentado el 70% desde el inicio del 2004. Se estima que durante los próximos cinco años el precio del WTI podría mantenerse alrededor de los 40 dólares el barril, muy por encima de los 20-25 dólares históricos de los últimos 10 años. Para fines nacionales, el análisis debe contemplar la evolución de los márgenes de comercialización por las diferencias de calidad.


Las razones que sustentan esta apreciación son: aumento de la demanda mundial en el último año en mas de 2.5 millones de barriles por día debido al rápido y sostenido crecimiento de China e India, a lo que se suma la recuperación de la economía de los EEUU y de las Europeas. A esto se agrega la declinación de los inventarios y la necesidad de contar con mayores reservas estratégicas, particularmente de los EEUU.


En el 2002 el mundo consumía 76 millones de barriles por día y en el 2004 demanda 82 millones. Ese ritmo de crecimiento evidencia una de las causas de la situación actual.


Por otra parte, el nivel de consumo per cápita de petróleo sigue siendo muy alto en los EEUU, que requiere más del doble de lo que usan los japoneses y los europeos.


El análisis de la oferta de hidrocarburos determina que el 35% de la producción actual está ubicada en zonas o regiones consideradas de “alto riesgo político”, y más del 50% de las reservas pertenecen a países ubicados en áreas “volátiles”.


Todo esto configura un panorama que sostiene la percepción de precios distintos a los que vivimos hasta fines del siglo pasado. Sin embargo, estos precios todavía son inferiores, en términos reales a los de fines de la década de los setenta.


¿Hay alguna explicación valedera sobre el atraso en aplicar una nueva política petrolera en el país?


Ninguna que no sea la forma irresponsable con la que se ha actuado frente al sector que mayor patrimonio público aporta. A este gobierno, y a los anteriores, les ha faltado claridad de ideas y afán de resolver los problemas. Son ya mas de 10 años de una inacción que no tiene justificación alguna y lo que es peor, no se sabe porque la sociedad, sus miembros, sus representantes no tienen o han tenido la fortaleza y energía para exigir las enmiendas que esta triste realidad demanda.


¿Cómo es posible explicar el desfase que sufre el Ecuador: recuperación macroeconómica y graves síntomas de inestabilidad política?


Es complejo encontrar una respuesta coherente pues se nota un divorcio entre estos dos aspectos de la realidad actual. Política y economía marchan por senas distintas. Indudablemente la economía está trabajando sobre bases más seguras, como se explicó en una de las preguntas anteriores, mientras la política sigue la conocida ruta de la confrontación permanente. Las consignas siguen el patrón histórico de apuntalar la presencia de los políticos en función del nivel de agresividad con en gobierno, y la de éste en el uso, legítimo o no, de cualquier medio para desacreditarlos.


Las viejas prácticas se han degenerado y hoy ya no se ve enfrentamientos con posturas ideológicas o de principios, sino luchas denodadas sin cuartel en contra del adversario.


Una hipótesis que podría cuajar en esta dicotomía es la desconexión del mundo real frente al político.


¿Cómo opera funcionalmente la demanda en varios sectores de servidores públicos cuando está por cerrarse el presupuesto del 2004 y ya presentada la proforma del siguiente año; además, que el Congreso no puede incorporar nuevos rubros ni alzas salariales?


No hay salida pues las normas de la Ley de Transparencia Fiscal contiene disposiciones que limitan los desequilibrios fiscales y los pone en un proceso de corrección que debe llevar al año 2006 a una situación más manejable y estable.


Los Ministros de Economía ya no tienen atribuciones para enmendar o aumentar el gasto público. El Congreso no puede cambiar los supuestos con los que se elabora la Proforma, con lo cual se consiguió cerrar el círculo que antes tenía brechas que permitían su evasión. Hoy por lo menos es mucho mas difícil y el riesgo personal de quien autorice un gasto no presupuestado puede llegar a ser penal.


¿Cómo se puede interpretar la alianza económica entre una potencia emergente como China en un país como Argentina que aún no logra solucionar sus graves problemas financieros?


Aquí se ve cómo los intereses económicos son los que guían, si no en todo en buena parte las relaciones internacionales. Hoy el mundo busca mercados y con ello oportunidades para sus inversiones a fin de dar respaldo a las fuentes de trabajo. Los gobiernos son los grandes gerentes comerciales de sus sociedades. Vender es el lema, y hacerlo en un mercado competitivo, pues con eso se promueve bienestar interno.


¿La reelección del Presidente de Estados Unidos convertirá la negociación con el TLC en un hecho irreversible y sin mayores márgenes de negociación que los países débiles como el nuestro?. ¿Qué cambio estratégico de última hora se podrá ensayar por parte del Ecuador?


Ninguno que no sea el que se haya planificado para obtener los mejores beneficios para el país. El ambiente político de los EEUU no ha cambiado y por lo tanto las cosas siguen el curso previsto.


Colaboración Editorial

DIARIO EL COMERCIO

Noviembre 11 del 2004

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