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Inquietudes nacionales

¿En la difícil materia de la seguridad social en el Ecuador, es factible y conveniente soluciones municipales como la de Guayaquil y no una solución global para todo el país?


Conforme avanzan los nuevos planteamientos para otorgarle una supuesta rentabilidad a los fondos del IESS se aprecia un pérdida en el objetivo y obligaciones de esta institución.


La reforma del 2001 ya dejó maltrechos los principios fundamentales de un buen sistema de pensiones. Los conceptos añadidos por los legisladores, las supresiones justificadas para sostener un aparente sistema solidario, las condiciones inaplicables para diversificar la administración de los mal llamados fondos individualizados configuran una ley que tiene enormes debilidades y puede ser bloqueada por cualquier interesado en obtener un beneficio particular a costa de todos los aportantes.


Pues bien, esta ley que respeta la autonomía constitucional es un trapo que lo utilizan como quieran los que están interesados en los enormes recursos que con motivo de su expedición recibe ahora el IESS, pues los aportes se hacen sobre bases consolidadas de ingresos y los servicios siguen igual.


El Director General reconoce estos hechos de una forma plausible pues se nota en su visión la preocupación por lo que pueda ocurrir si las cosas siguen el rumo que han tomado. Ahora, hasta se propone que el IESS use los recursos para reactivar el sector petrolero y reciba en garantía la producción incremental, como si esto fuera posible hacerlo. Quienes proponen estas ideas ignoran que hay convenios internacionales firmados por el Ecuador en los cuales le está prohibido garantizar pago de deudas con la prenda o cualquier tipo de gravamen sobre los bienes del Estado. Además, aún si esto fuera posible, que como vemos no lo es, quién nos garantiza que en los momentos de hambruna fiscal no exista la indebida presión política para no cumplir esta obligación. ¿Qué hace diferente esta propuesta en términos de riesgo de la emisión de bonos, si en ambos casos es endeudamiento público?


Lo de los Municipios, tendiendo un objetivo social entendible, tampoco es la forma de hacerlo. Hay reparos jurídicos sobre la posibilidad de descentralizar la administración de estos fondos, y existe el riesgo, grave mirado en términos de temporalidad, de que los créditos concedidos no sean pagados. ¿De quién es el riesgo? ¿Acaso de los Municipios o es que el IESS los va asumir? En el fondo uno se pregunta porqué no se usan a las Mutualistas o bancos especializados para que sean los promotores de este tipo de inversiones y se definen los papeles y responsabilidades de cada uno. Los apuros siempre resultan caros y en este caso la ausencia de derechos de propiedad perfectamente definidos a favor de los afiliados ha creado este ambiente que traerá duras y lamentables consecuencias.


Si los fondos pertenecieran de forma definida a cada afiliado no podrían tomar decisiones en las cuales el riesgo es alto y pone en duda la recuperabilidad de los capitales. Las responsabilidades históricas están claramente señaladas.


¿Cuáles son los puntos de equilibrio que debe tener el proyecto de urgencia económica que envíe el ejecutivo al Parlamento, en materia hidrocarburífera, de los que careció el primer proyecto presentado por el PSC?


Son más de 10 años de declinación de la producción de Petroecuador. El país pierde millones de dólares cada año. Sólo en el 2003, con los precios tan favorables podíamos obtener hasta 700 millones de dólares adicionales tomando como referencia lo que producíamos en 1993. Yo se que ese cambio no es posible en un plazo corto, pero la cifra señala con dramatismo la irresponsabilidad con la que se ha manejado este sector.


Ahora, sin capitales y con una institución con enormes problemas organizacionales, no es posible sostener la tesis de que la recuperación se puede hacer inyectando el dinero del IESS, que ya vimos que no es posible transferirlo, cuando todos conocemos de las serias limitaciones de la empresa estatal. A un árbol viejo y torcido no lo endereza nada.


El camino es compartir el valor de la recuperación, poniendo condiciones de participación justas entre las partes en función de los capitales invertidos. Se debe buscar un sistema que permita incorporar socios para la explotación de los campos de Petroecuador, tan venidos a menos, con reglas simples que permitan objetivamente calcular cuanto le corresponda a cada uno. El sistema debe contener una relación por todo concepto. El inversionista pone la plata para el re-desarrollo de los campos y el Estado recibe, sobre una línea base de producción, un porcentaje del incremento sin poner un solo centavo. El Estado paga por la producción base a un costo convenido El socio paga sus costos de los incrementos y obtiene el porcentaje diferencial.


Una de las enormes dificultades de la legislación actual es su enrevesado sistema de ingresos y pagos. Ahí se esconden los que usufructúan del dinero público y ahí también se aprovechan los que dicen defenderlo. Transparencia y equidad significan sencillez y objetividad.


¿De qué manera será posible que conozca la población los grandes marcos referenciales del capítulo agrícola en el TLC: situación actual, posibilidades, sectores que se agregarán y las zonas más desprotegidas?


Durante los procesos de negociación normalmente se manejan con reserva los temas delicados. Hay normas que obligan a una discreción razonable, lo cual no significa excluir de las conversaciones a los representantes de los grupos interesados. Más bien, es de interés colectivo tenerlos dentro de los equipos de negociación. Por eso, se reiteró tantas veces la necesidad de incluir no sólo empresarios sino también trabajadores, artesanos, etc. pues a todos nos interesa y afecta, a favor o en contra lo que convengamos.


En concreto, sobre la agricultura sabemos cuales son los factores claves que incidirán en los resultados. Subsidios directos e indirectos, aranceles y su durabilidad, franjas de precios y temporalidad de protección. En los casos de Chile y Centro América se ve con claridad el horizonte de negociación.


En el caso nuestro la complejidad se amplía por las diferencias entre los tres países andinos que requieren de una concertación previa.



Es evidente que existe un aumento de las remesas de los emigrantes hacia el Ecuador. ¿Qué esfuerzos públicos o privados se han realizado para canalizar estos fondos hacia el ahorro con las debidas seguridades, a fin de que no se diluyan en el consumismo?


En la Revista Perspectiva de junio de este año se trata precisamente este tema con profundidad. De ahí extraigo las siguientes ideas: El ingreso de remesas es casi el doble de los préstamos de los multilaterales. Las familias reciben más que el PIB per-cápita. El costo de envío hacia el Ecuador es el mas bajo del continente.


Sobre el consumismo, la revista reflexiona sobre la omisión en el análisis del efecto multiplicador del dinero como respuesta al mejoramiento de la calidad de vida de los recipientes de la remesa. Y por otro lado el impacto en la producción y el empleo como consecuencia del aumento de la demanda. Al comprar un bien, cualquiera que este sea se promueve la producción, lo cual activa la cadena de formación de bienes que demanda mas empleo y genera crecimiento. Cada vez que se compra algo, atrás hay alguien produciéndolo y algún trabajador contratado.


El paternalismo es odioso. El Estado no debe meterse. La decisión es soberana y pertenece a cada uno. A la final el dinero remesado es producto de su trabajo. Lo que es recomendable es profundizar la educación, en este caso de los que reciben para que ayuden a sus progenitores o familiares a dilucidar entre mejores opciones.


Colaboración Editorial

DIARIO EL COMERCIO

Junio 24 del 2004

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