Inquietudes nacionales

El mundo atraviesa por un proceso inflacionario que se registra en las principales potencias y en los países en desarrollo. Estados Unidos cerró el 2021 con el 7% y España con el 6,5%. ¿Cuáles son los principales factores que pesan para este comportamiento en los precios?


La paralización violenta de las economías al inicio de la pandemia (marzo del 2020) conjuntamente con la introducción de medidas fiscales y monetarias que eviten el colapso del sistema son los dos elementos fundamentales que han ocasionado la reaparición de este proceso de corrección continuo de precios luego de cuatro décadas de su mitigación.

Muchas economías, luego de la violenta y corta recesión, han visto una recuperación muy pronunciada de la demanda de bienes y servicios que no encontró una respuesta proporcional en la provisión de los mercados. La oferta tropezó con dificultades en su normalización debido a problemas de disponibilidades de cupos para transporte de mercaderías, falta de mano de obra, encarecimiento de la energía, alteración de las cadenas de producción, desabastercimiento de ciertos insumos que, en conjunto provocaron un desbalance en los mercados con el consiguiente efecto en los precios.

En un inicio tomó cuerpo la hipótesis sobre la existencia de un desajuste temporal y focalizado en ciertos bienes, pero con el transcurso del tiempo la visión ha pasado a considerarlo como un desequilibrio mas amplio que demandará un lapso mayor para su corrección. La demanda auspiciada por la generosidad monetaria y fiscal, asi como la utilización de los ahorros que se acumularon durante el confinamiento desbordaron a la capacidad de producción y distribución de bienes que, encontró daños en la estructura violentamente paralizada.

El retorno a los equilibros macroeconómicos, con políticas fiscales predecibles y monetarias controladas tomará cierto tiempo, con el riesgo de que en este proceso la dinámca propia de los sistemas introduzca ajustes de precios que auto alimenten el proceso y lo complique.


Los gobiernos analizan opciones como el incremento de las tasas de interés para reducir la inflación. ¿Cómo evitar que esta medida afecte a la recuperación del sector productivo?


El espectro general de las políticas monetarias desde la crisis del 2008 ha sido de tasa de interés bajas y negativas en términos reales con una expansión sostenida de la base monetaria. Se suponía que por las propias caracteristicas de las crisis, las economías no llegaban a monetizar los mercados reales manteniéndose en el campo de los circulos financieros y de capitales.

Aquello parece que dejó de existir y ahora son claros los efectos monetarios de todo ese conjunto de medidas que aliviaban o evitaban una catástrofe con implicaciones inimaginables. Toca por lo tanto regresar al mundo de los paradigmas ortodoxos, cuidar los equilibrios, recuperarlos y en ese plano las tasas de interés deben recuperar su papel en la asignación de recursos pues es el instrumento más poderoso para abatir la inflación.

Ahora bien, el ajuste debe ser gradual,sostenido, cuidadoso para minimizar los daños en la recuperación de la producción, pero es inevitable al igual que la suspensión de las líneas de financiamento que abrieron los bancos centrales en los momentos críticos de las crisis. No hacerlo tiene una perspectiva más onerosa social y economicamente hablando. Actuar con mucha agresividad rompería la fragil recuperación. Sólo queda el camino de monitoreo y evaluación continua de efectos para modular el proceso de reconquista de la estabilidad monetaria.




El proceso inflacionario que existe en Estados Unidos, ¿cómo afecta a las economías dolarizadas y dependientes como la ecuatoriana?


Se puede esperar que el proceso inflacionario nacional responda en buena medida a lo que ocurra en la economía de los EEUU. Tendrá su rezago, acaso no llegue a esos niveles pero no es descartable algun grado de acercamiento. De cualquier manera, mientras exista un margen, la economía nacional recuperará parte de la competitividad perdida en años anteriores.


Colaboración

Diario El Comercio

27 de febrero del 2022